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RMU

Revista Médica del Uruguay

ISSN: 1688-0390


Vol.21 - Nº 4 - Dic. 2005

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Historia del melanoma maligno en Uruguay

PRIARIO JC
Rev Med Urug 2005; 21: 255-268
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Resumen

El melanoma maligno ha cobrado notoriedad últimamente en virtud de presentar un incremento en su incidencia durante las últimas décadas, pero ya se habían registrado casos en el siglo XVIII. Hoy se encuentra en el Museo Hunterian de Londres la pieza operatoria de un paciente operado por John Hunter en 1787.

A lo largo del siglo XIX varios autores europeos se ocuparon del tema, lo que nos permite decir que el conocimiento científico comienza allí, encontrándose publicaciones en relación con casos clínicos, alguno de los cuales era seguido de autopsia y también encontramos en esas publicaciones los primeros estudios histológicos que permitieron identificar esta entidad nosológica.

El primer caso de melanoma publicado en Uruguay fue realizado por el Dr. Brito Foresti en la Revista Médica del Uruguay hace más de 100 años con la denominación de sarcoma melánico. Pero en la segunda mitad del siglo XX y como consecuencia del rápido crecimiento de la incidencia y mortalidad por melanoma, el conocimiento científico se hizo más preciso.

En Uruguay se pudo comprobar que al igual que en los países europeos mediterráneos había un aumento de la incidencia, particularmente en mujeres, lo que fue puesto en evidencia por los estudios de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.

Gran preocupación determinó en las autoridades sanitarias mundiales el alto índice de melanomas en Australia y Nueva Zelanda y el aumento no tan importante en Estados Unidos.

Esto originó la creación de Grupos de Estudios Cooperativos de los cuales el WHO Melanoma Programme es el que cuenta con el mayor número de miembros, ya que participan 82 grupos oncológicos de 28 países, estando Uruguay representado por el Hospital de Clínicas ?Dr.

Manuel Quintela?, Facultad de Medicina.

De los estudios que realizó este grupo surgieron las pautas fundamentales para el diagnóstico y tratamiento del melanoma. Entre estos se debe señalar: 1) la importancia de la profundidad de la lesión (Breslow); 2) la importancia de la ulceración en el pronóstico y tratamiento; 3) la precisión en cuanto a márgenes de resección; 4) el estudio del ganglio centinela; 5) la valoración de las terapéuticas adyuvantes; 6) la prevención primaria y secundaria; 7) la valoración de los estudios genéticos. En todos estos estudios, Uruguay participó activamente aportando sus casos clínicos.